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lunes, 18 de agosto de 2008

Los Medios Masivos de Comunicacion Social

Introducción

Los medios masivos de comunicación

La comunicación se ha vuelto instantánea y planetarizada. Este fenómeno implica una concentración simultánea de hechos y tiempos, y crea la condición de posibilidad de una conciencia fragmentaria y dispersa: la conciencia del zapping.
Según Gianni Vattimo (1936), la postmodernidad se inicia justamente cuando deja de concebirse a la historia como un proceso unitario. Esto ocurre con el advenimiento de la sociedad de comunicación, cuando surgen y se multiplican los medios de comunicación de masas( mass media). En el escenario de los medios hacen eclosión una multitud de diferentes visiones del mundo, disolviendo cualquier punto de vista central o hegemónico.
Los medios masivos de comunicación (prensa, radio, televisión, Esta ultima especialmente) aparecen jugando un papel central en la constitución de nuevas valoraciones. La voluntad narcista, propia de nuestra Época, encuentra su lugar de despliegue en el espacio abierto por los medios.
La cultura audiovisual se articula, en este fin de milenio, en el terreno movedizo de una multiplicidad de fragmentos dispersos . Diversos saberes y practicas sociales, privadas y publicas: religiones, deportes, ciencia. política, medicinas, música y hasta los sentimientos asumen las formas de la seducción y el consumo, y se ofrecen adaptados a la gama de todos los gustos e intereses posibles. Lipovetsky señala esta peculiaridad cuando describe las sociedades de los servicios a la carta, donde, como sucede en los restaurantes, cada cual elige y combina sus gustos como quiere.
Este fenómeno se torna inteligible bajo la óptica de la lógica del consumo. Dicha lógica apunta esencialmente a exacerbar el deseo convirtiendo cualquier cosa en objeto de seducción y creando necesidades donde no las había. El mecanismo consiste en excitar el deseo y desculpabilizarlo, logrando así una formula de consumo bastante auspiciosa. Aumentan las ofertas de seducción al mismo tiempo que el consumo desborda los limites de objetos tradicionales (útiles, ornamentos, servicios) e invade la totalidad de existencia. Se consume la actualidad escenificada. Se actúa la propia existencia. Esta nueva etapa del consumo, en alianza con los medios de comunicación masiva, coronan la cultura del mercado, en la que todo es susceptible de ser comprado o vendido.
La informaciones no son ajenas a esta dinámica. Los noticieros de la actualidad arman un show alrededor de las noticias. Se trata de aderezar las informaciones para que puedan ser vendidas como una mercancía mas. La información se vuelve hiperrealista y teatralizada, y esto permite que cualquier acontecimiento se transforme en noticia. En consecuencia, los criterios para discernir los hechos relevantes de los que no lo son están dictados en gran medida, por las normas del espectáculo y las variables del mercado y no por los problemas reales de una sociedad. así es como la insignificante puede cobrar proporciones alarmantes, mientras que fenómenos de dimensiones políticas se minimizan si fueron enfocados por las luces del show.
Todo debe ser exhibido, y de ser posible, en directo, no importa de que se trate, pues, como señala el autor, en este pos moralismo importan mas los hechos que los valores. Como en la vidriera de los cambalaches, ves llorar la Biblia junto a un calefón.
Existe un autoservicio de la información, donde todo esta dispuesto para consumar el ideal narcisista convirtiendo al “yo”, individual y aislado, en fundamento legitimo de toda la acción. Los servicios telefónicos on line son un ejemplo de información personalizada.
Lo privado pierde sus limites y se disuelve en lo publico. Se multiplican los grupos de auto ayuda, se abren canales de escucha para que las personas descubran su intimidad a la oreja anónima de miles de telespectadores.
La televisión se transforma en productora de la realidad, deja de ser generadora de hechos, escenario autentico de manifestación de lo real. Hoy es muy difícil independizar lo real de los medios.
Afirmaba un viejo filosofo griego del siglo V a.c. llamado Protágoras, cuyo relativismo escandalizaba a Sócrates y a Platón, que el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en tanto que son y de las que no son en tanto de las que no son, es decir, mas allá de los hombres, no hay determinaciones absolutas. En la actualidad, son los medios los que determinan lo que es y lo que no es, así como el sentido y la relevancia de los hechos.
“En la sociedad del pos deber, el mal se espectacular iza y el ideal esta poco magnificado”.
La demanda creciente de Ética se proyecta especialmente en el terreno mismo de los medios. Se cuestionan los alcances del a libertad de expresión, la legitimidad de la invasión a lo privado, el derecho de los periodistas a falsear su identidad en pos del desenmascaramiento , el retroceso de la prensa escrita que tiene como consecuencia el privilegio del voyeurismo frente a la información, en síntesis, el replanteo de su rol en esta “cruzada del pos deber ì.
En la lógica comercial y competitiva, lo novedoso radica en el poder omnipresente que han alcanzado los medios. Este poder es lo que permitirá un replanteo de la responsabilidad moral. Sean Estos tecnocientíficos o mediaticos, en todas partes el poder excesivo hace aumentar la demanda de la “sensatez”.
Cuando las oposiciones ya no son fuertes, las paradojas se relativizan y resultan obvias. Un vertiginoso desarrollo de las comunicaciones y una dificultad creciente de aceptación del otro, entre un fenómeno de corrupción política a nivel mundial y una demanda creciente de transparencia y responsabilidad. Estas contradicciones no se excluyen mutuamente. Coexisten valores opuestos, y se festejan las diferencias.

Desarrollo

El estado moderno se encuentra en una situación de crisis perdida de debate.
En el Espacio Publico se crea la necesidad de aparición de un nuevo Espacio el Mediático.
Los medios de comunicación se caracterizan por su falta de objetividad. Hay que reivindicar el rol del ciudadano: La democracia debe ser educativa e incorporar al ciudadano. La sociedad de masas le da un rol importante a los medios pero por otro lado
Nos cabe preguntarnos que libertad tienen los medios para investigar al Fondo Monetario Internacional por ejemplo si son duelos del cincuenta por ciento del patrocino y cuando dichos medios se transforman en lo que se llama OPERADORES POLÍTICOS duelos de
Canales de televisión, radios, diarios, multimedios que se concentran en monopolios que son muy peligrosos ya que generalmente los mismos responden a intereses privados y los que a veces patrocinan entre otras cosas las campañas políticas, por lo tanto al no dar información fidedigna y no prestarse al juego de los políticos que los manipulan para captar a través de ellos posibles votantes.

Tecnologías y procesos de trabajo

Suscita las mayores controversias se refiere al rol de las tecnologías en el proceso de globalización.
Hay un nuevo paradigma tecnológico el paradigma informático base de la información de la economía global. Las nuevas tecnologías mas allá de la capacidad de transmitir información no solo revolucionaron las telecomunicaciones y proporcionaron a la sociedad moderna una creciente e inagotable base de datos sino que generaron procesos de automatización y control que se aplican a todos los campos de la actividad económica.
Aunque el avance de la informática parezca explosivo se fundamenta en la acelerada carrera estratégica que vivió el mundo bipolar de la guerra fría, como consecuencia militar
Espacial en la búsqueda de formas de organización mas rentables y en la aparición o consolidación de nuevos medios masivos de comunicación especialmente la televisión. El transistor, los circuitos integrados y el microchip, son etapas de un mismo proceso que hace eclosión hoy con las primeras autopistas de información globales. Sus aspectos mas destacables deben ser analizados también desde una perspectiva histórica teniendo en cuenta las bases económicas sociales en lo que se sustenta. Esto nos lleva a realizar algunas consideraciones:
a- La transnacionalizacion de las economías y la globalización de los mercados financieros constituyen una realidad unificadora e inclusiva; por otro lado el desempleo, la pobreza y la marginación de diversas regiones del globo, que no pueden subsistir y carecen de los mas elementales medios de comunicación muestran claramente las tendencias a la “exclusión de vastos sectores. Pero no es en la tecnología sino en la sociedad que le sirve de sustento donde podemos encontrar una respuesta a los propios desarrollos que la misma plantea. La tecnología no es nuestra, ni independiente de los modos de acumulación del capital ni de los procesos Productivos.
b- Las actuales tecnologías informáticas conllevan una fragmentación de la sociedad, una grado de “individualización” y una “distanciacion” del proceso productivo como no se habían verificado nunca en la historia del capitalismo. Sin embargo, posibilitan al mismo tiempo la creación de nuevas redes de comunicación y de relación entre los individuos y organizaciones sociales también inéditas. Si la sociedad se concibe como una suma de agente económicos (productores y sobre todo consumidores) y de animales comunicantes, en torno a los cuales se constituye artificialmente un aglomerado social, compuesto de estadísticas que intentan medir su grado de homogeneidad a través de los indicadores de mercado, tendremos un determinado tipo de sociedad y un tecnología en correspondencia con ella.
c- Los procesos de comprensión del tiempo y del espacio, como señala Gilles Breton, contienen una larga historia. Las inversiones de la moneda y de la imprenta y el sucesivo perfeccionamiento de los medios de transporte y de las comunicaciones han revolucionado en distintas épocas a la humanidas.
Desde el punto de vista de la percepción de los seres humanos no es posible afirmar que la significación que tiene hoy la revolución informática y de las comunicaciones es mayor para nuestros contemporáneos que la invención del teléfono o de la aviación para generaciones anteriores y el tiempo real hace mucho tiempo que existe para la radio o la telefonía.
Por el momento, los principales beneficiarios de la instantáneidad son los mercados de capitales y los medios de comunicación.
Su utilización y el curso que segarán las nuevas tecnologías de los nuevos procesos innovadores dependerá de las concepciones y de los procesos económicos y sociales que los impulsan.

De la multiplicidad de las miradas a la multiplicidad de las pantallas; el resurgimiento de la razón iluminista

La multiplicidad de miradas sobre el mundo, en que se basa la visibilidad de las culturas, es desplazada por la multiplicación de las pantallas.
Los artefactos y técnicas - Hardware y Software - ocupan el centro de la escena de la representación del mundo, de modo tal que parecen haberse delegado en ellos las funciones sociales inherentes a la imagen, así como la definición de los objetos que la misma ha de cumplir (Habermas, 1984). Aunque sabemos que máquinas y técnicas son creaciones humanas interrelacionadas con particulares condiciones sociales y históricas de producción -apropiación- y que sobre esas condiciones es menester actuar - la imposición de la mirada única, contra cara necesaria de la dictadura del pensamiento único nos va dejando ciegos poco a poco.
Los futurólogos nos dicen que la posibilidad de transmisión de todo tipo de información en tiempo real de un punto a otro del planeta, ha abolido las barreras espacio - temporales que nos venían aprisionando el terruño, el espacio más chico e inmediato, derrumbando fronteras, aproximando culturas, geografía, personas y sueños.
La necesidad del pensamiento único se derivaría así de la creación de un sistema mundial global cuyo avance es inexorable.
Junto con las divisiones más atávicas inventadas por los seres humanos; de raza, religión, clase social, género, cultura, etc.. Una nueva frontera surge. Esta es la que, atravesando aquellos fragmentos, separa a los numéricamente escasos incluidos en los beneficio de las interconectividades que ofrecen las nueva tecnologías de sus diversas formas y usos, de los excluidos de ellas. Sobre su presente nada se dice. No conocemos sus miras y las miras únicas de las múltiples pantallas los ha vuelto invisibles, como la cibercultura procura hacerlo con las culturas no ciber.
Las pantallas chicas de la T.V., nos muestran las imágenes de guerras ético religiosas y de crisis sociales devastadoras desvinculadas de los procesos históricos que las explican pero siempre protagonizadas por los otros.
Una nueva variedad de realismo atraviesa los géneros televisivos; el mundo del otro asume las connotaciones de lo fantástico -o irreal- el mundo real es lo de nosotros. Se cumple así la profecía del mundo real convertido en fábula, anticipado por Nietzche, a la que abogan algunos pensadores de la pos modernidad.
A partir de que las pantallas de T.V. se hacen cargo de ficcionalizar el drama realista de la vida tal cual está siendo , la vida, tanto deja de ser drama como realista. Ellas asumen una doble función en la construcción del malestar social.
Esta misma lógica articula la dinámica de la pantalla espectáculo con la dinámica tecnocientífica de la pantalla digital.
Las pantallas informáticas, terminales de redes que prefiguran la utopía de un mundo sin geografía y fronteras, asumen denotadamente la normatividad prescriptiva del viejo realismo; la vida tal como debería ser. Ellas se ofrecen como el recinto de un univeralismo ordenado conforme a la abstracción matemática y por ende inmerso en una distancia planetaria, que, despojada de conflictos humanos y sociales, tiene como único horizonte el futuro.
Poblado por las porciones fantasmagóricas de la incertidumbre, éste imaginario de futuro actúa al modo de un mito que quiebra la continuidad de la historia

Territorio virtual y desmaterialización de los objetos; la mirada ausente

Más que objetos, se consumen las imágenes que de ellos circulan; antes que optar por determinados partidos políticos, programas de gobierno, o líderes, los ciudadanos de las democracias representativas votan por las imágenes de ciertos dirigentes. Estas imágenes proyectadas a los electores, y no a las ideas, conceptos o programas, son las que constituyen el discurso político actual. No importa tanto que se dice sino como y quien lo dice.
La imagen ha hecho por la política mucho más de lo prescribiera Maquiavelo al Príncipe la libero de su compromiso fundante con la palabra. Pero por ese acto la hizo su prisionera, atándola al mito del poder disociándola de lo real. La democracia no trata ya de la política ni de la representación de los ciudadanos sino de la imagen de ellas. De allí que los dirigentes políticos hayan devenido piezas intercambiables de la ajedrez del poder, que pueden ocupar cualquier espacio o saltar de uno a otro lado indistintamente de manera desapegada del principio de representatividad de los ciudadanos que la venía rigiendo. No es de extrañar que la economía tenga un espacio privilegiado en el discurso público y en la pantalla chica y que desplace al discurso político, el cual oscila entre el género escándalo y uno de los tópicos de aquella, en una inversión notable de los sentidos. No obstante cabe interrogarse sí el discurso económico en boga trata realmente de la economía.

Narrativa sobre las fronteras móviles en América Latina
La doble agenda de la globalización y las fronteras móviles

En cierto modo, es posible afirmar que la trans nacionalización económica y cultural desdibujó las fronteras nacionales o las volvió porosas, pero con la condición de registrar en la definición misma de globalización lo que las fronteras políticas y culturales le hacen a ese proceso globalizador. Entonces la globalización no puede ser vista como un siempre orden social egemónico, o como un único proceso de homogeneización, sino como resultado de múltiples movimientos en parte contradictorios, como resultados abiertos, que implican diversas conexiones, local - global y local - local .
Dicho sistemáticamente, la globalización es tanto un conjunto de procesos de homogeneización como de fraccionamiento articulado del mundo, que reordenan las diferencias y las desigualdades sin suprimirlas. O sea que estamos identificando una doble agenda de globalización; por una parte, integra y comunica; por la otra, segrega y dispersa.
En relato más reiterado sobre la globalización es el que narra la expansión del capitalismo pos industrial y de las comunicaciones masivas como un proceso de unificación y ⁄ o articulación de empresas productivas, sistemas financieros regímenes de información y entretenimiento. Wall Street, el Bundersbank, Microsoft, Hollywood, CNN y MTV, serían algunos de los personajes organizadores de ésta narración. Sí bien no son simples aliados, comparten la tendencia a trascender los contextos nacionales en los que nacieron y coordinar con la relativa competencia, un sistema mundial. El correlato de esa convergencia global en la vida cotidiana se haya, según varios estudios antropológicos y comunicacionales, en los consumidores, integrados como comunidades transnacionales de poseedores de tarjetas de créditos, servicios de computación, películas, información y videos.
Pero al mismo tiempo ésta unificación mundial de los mercados materiales y simbólicos es una máquina estratificante que opera no tanto para borrar las diferencias como para re ordenarlas a fin de producir nuevas fronteras menos ligadas a los territorios que a la distribución desigual en los mercados. Agregaremos que además la globalización o más bien las estrategias globales de las corporaciones y de muchos estados configuran máquinas segregantes y dispersadoras, producen desafiliación a sindicatos, mercados informales conectados por redes de corrupción y lupenización, culturas audiovisuales opuestas a las culturas letradas. Dividen la cultura letrada en profunda y suave (light), agudizan las oposiciones entre nacionalismos y hacen que concurran su folckore, en condiciones equívocas, los que siguen viviendo en el país natal y las masas que lo a;oran desde otro. Así como unifican vastas capas de consumidores trans nacionalizados, engendran asalariados empobrecidos que ven sin poder consumir , migrantes temporales que oscilan entre una cultura y otra, indocumentados con derechos restringidos, consumidores y televidente recluidos en la vida domésticas, sin capacidad de responder en forma colectiva a las políticas egemónicas. No solo crean nuevas fronteras en el trabajo y en el consumo; Les aumentan la eficacia al desconectar a los que podrían organizarse para atravesarlas o derrumbarlas.
Sabemos que éstas fronteras no solo son móviles porque se desplazan dentro del mismo país. Además, mediante alianzas de los sistemas policiales y militares, se extienden a varias naciones. Llegamos así a ese doble movimiento que parece paradógico la globalización que debilita las fronteras, en un proceso complementario las reinstaura, las exporta e importa, las reproduce engendrando nuevas barreras, no tanto para las mercancías y el dinero como para la circulación de personas.
Entre la globalización de las fronteras y los procesos que colocan fronteras a la globalización se desenvuelven las modalidades actuales de concentración de poder y la riqueza, de estratificación dentro de las naciones y entre ellas. La asimetría entre los países centrales y periféricos se acentúa con nuevas diferencias y barreras.
Identificaciones híbridas: La noción de identidad a la de heterogeneidad, interculturalidad e hibridación. Desde hace unos a;os se volvió claro, contra el sustancialismo folclorista, que no hay identidades caracterizables por esencias auto contenidas y a histórica, por lo cual se trata de entenderlas como las maneras como las comunidades se imaginan y construyen relatos sobre su origen y desarrollo.
Las manera diversas en que los consumidores y ciudadanos se apropian de los repertorios heterogéneos de bienes y mensajes disponibles en los circuitos transnacionales generan nuevas formas de segmentación. Estudiar procesos culturales es más que afirmar una entidad auto suficiente, conocer formas de situarse en medios de la heterogeneidad y entender como se producen las hibridaciones, como se remodelan una y otra vez en los circuitos con fronteras inestables
Ciudadanías flexibles: Las naciones y etnias siguen existiendo, nada indica que vayan a desaparecer en los próximos años, y por lo tanto sus alteraciones requieren que la antropología siga ocupándose de ellas. Pero varios autores están llamando la atención al hecho que las comunidades multilocalizadas habren esferas públicas, formas de conciencia y redes de solidaridad no reducidas al Estado - Nación ni a las demandas indígenas de autonomía.
En América Latina donde la nacionalidad no es renunciable se conserva al adquirir una nueva, como tienen oportunidad de comprobarlo muchos exiliados políticos inmigrantes económicos Argentinos y Uruguayos que en las últimas décadas se volvieron también mexicanos, españoles e italianos. Sin embargo, esta flexibilización no cuenta aún con nueva figuras legales internacionales acordes con los procesos de liberalización comercial e integración económica entre países hispano hablantes.

La Globalización y los Estados nacionales

Una cuestión que debe ser discutida para dilucidar lo que hay de mítico y de real en ella, es la del debilitamiento o posible desaparición del Estado - Nación se considera que hasta el fin de la bipolaridad habría regido en el escenario internacional el paradigma del Estado - Nación soberano y autárquico. Con el triunfo del capitalismo liberal y la Globalización económica no la encontraríamos ante un proceso de disminución progresiva de la esfera de acción de los Estados, hecho sobre el que concuerdan tanto apologistas como críticos del neo liberalismo.
La Nación está ligada además a los procesos de evolución social que caracterizaron el desarrollo del capitalismo desde sus inicios. A la vez, las naciones, con mayor o menor éxito, han procurado establecerse como Estados, es decir, poseer un aparato de poder órgano de acción y de coerción con soberanía sobre el territorio de esa Nación y con el objetivo de regular las relaciones dentro de la sociedad nacional y con las otras comunidades. En el mundo moderno estos procesos han dado por resultado un sistema mundial conformado por pueblos que poseen Estados jurídicamente reconocidos.
Sobre la base de estas premisas podemos preguntarnos si ¿Existe hoy un debilitamiento generalizado del Estado - Nación como consecuencia del proceso de? y ¿Cuál es el sentido del mismo?
En realidad, el peso más vigente de los Estados Nacionales, particularmente el de las grandes potencias, se hace más visible en el plano político, estratégico y militar, como muestran la “Guerra del Golfo” y el proceso posterior de negociaciones entre los países líderes en torno a diversos puntos “calientes” de la agenda internacional; así como las discrepancias respecto al control y desarrollo de las armas nucleares dentro de la aún vigente monopolio atómico. Todo ello se ha reflejado en la visible “crisis” de los organismos internacionales como Las naciones Unidas (O.N.U.) cuya influencia como entre Supra Estatal parecería afirmarse progresivamente a fines de los ‘80 y principios de los ‘90. El proceso actual no marca así el fin del sistema ínter estatal, pues intensifica el rol de los Estados de varias grandes potencias escena internacional. Aunque se advierte, a la vez, un marcado eclipse de la presencia y poder de decisión de los Estados de los países periféricos, muchos de los cuales alcanzaron a jugar en el pasado un rol significativo a través del movimiento de países “ no alineados ”: Su mayor dependencia de los mercados mundiales y las políticas de ajuste estructural mermaron en ellos la capacidad de fuerzas locales para utilizar el aparato de Estado en la Búsqueda de mayor poder interno y autonomía internacional.
Por estas razones, el proceso de reformulación de la fuerza y debilidad de los diversos Estados tiene su base, no en la extinción sino en la estructuración ⁄ des estructuración de los espacios nacionales, teniendo en cuenta el poder económico y político de cada uno de ellos y la diversidad de sociedades, culturas e historias.
En consecuencias parece prematuro plantearse que los espacios nacionales tienden a desaparecer disueltos en un contexto global. Mientras ciertas naciones se des estructuran o fragmentan, emerge el nacionalismo en otras y diversas comunidades reivindican un Estado propio para afirmar procesos de consolidación nacional.
Las actuales democracias latinoamericanas no dejan de tener aspectos cuestionables que puede ponerlas algún día en peligro. El “Fujimorazo” en Perú, “el poder de veto” de Pinochet en Chile, el cuasi golpe de Estado en Paraguay, la aparición de movimientos guerrilleros en México, el poder de los traficantes de droga en Colombia, la situación de crisis en Venezuela, la corrupción generalizada, y las diversas transgresiones jurídicas y constitucionales, que son moneda corriente en la mayoría de los países de la región impiden hablar de democracias plenamente consolidadas. Algo parecido sucede en Europa oriental, en la cual existen aún conflictos armados y en donde, en muchos lados, las formas democráticas no ocultan tendencias autoritarias. El proceso de Globalización, en la medida en que torna mas frágil la situación social y separa arbitrariamente el ámbito de lo económico y de lo político subordinado este a aquél ( y sobre todo a los organismos económicos internacionales que supervisan las políticas de ajuste) contribuye a aumentar las incertidumbres del sistema democrático de estos países.
Las democracias occidentales más avanzadas, sufren también diversos problemas de legitimidad. la consideración del mercado como “principio de organización social”, la “privatización de la vida y de los valores” y la “Banalización” de la política a través de los medios dan por resultado el alejamiento de la vida pública de una parte significativa de la ciudadanía. El elector se convierte en “consumidor” pasivo de ofertas electorales sobre las que ha perdido el control, con un grado de divorcio entre mandante y mandatario que se encuentra muy lejos de los paradigmas de la democracia liberal desarrollados en el siglo XIX. Existe, por el contrario, una acumulación del poder político (a través de una estrecha relación entre Burocracia estatal, grandes medios e intereses económicos) que produce un descreimiento creciente sobre las virtudes del sistema.
Esta des politización tiene también por causas la declinación de los partidos políticos populares, de los sindicatos, y de todo tipo de movilización de masas, así como los escándalos y la corrupción política (y la vinculación de diversas mafias con la política, como en Italia) y la ausencia de valores comunitarios y objetivos nacionales que trasciendan lo meramente económico. aunque algunos hablan del fin de las ideologías, se está produciendo, en cambio, una homogeneización ideológica, una manera única de ver el mundo y de actuar sobre el que, desde distintos factores de poder, internacionales y nacionales, ya a través del formidable rol de los medios audiovisuales e informáticas influye decisivamente sobre el comportamiento de hombres y sociedades.


Cultura: pensar el Mundo, repensar la técnica

Estamos necesitando pensar el mundo esto es el paso de la internacionalización a la mundialización. Proceso en el que las tecnologías de la información tienen un papel crucial. Lo que habla la globalidad - mundo es de una nueva manera de estar en el mundo. La nueva significación del mundo ya no es asimilable “a lo real”, ni derivable de la que hasta hace poco fue una de las categorías centrales de las ciencias sociales la del Estado - Nación. La globalización no se deja pensar como mera extensión, cuantitativa o cualitativa, de la sociedad nacional. No porque esa categoría y esa sociedad no sigan teniendo vigencia, sino porque el conocimiento acumulado sobre lo nacional responde a un paradigma que no puede ya “dar cuenta ni histórica ni teóricamente de toda la realidad en la que se insertan hoy individuos y clases, naciones y nacionalidades, culturas y civilizaciones.
El que hoy siga habiendo dependencias e imperialismo no significa que el escenario no haya cambiado sino que los viejos tipos de vínculos se hallan atravesados por otros nuevos que no se dejan pensar desde la transferencia de categorías como las del Estado, Nación, Territorio, Región, etc. Las condiciones de desigualdad entre las mismas continúan e incluso se agravan, pero ya no pueden ser pensadas al margen de la aparición de redes y alianzas que reorganizan tanto las estructuras estatales como los regímenes políticos y los proyectos nacionales.
Una segunda incitación viene de la visión de la tierra que nos procuró la cámara de un satélite, esa primera imagen que tuvimos del mundo “desde el espacio”. Esa primera imagen condensó las tensiones e hibridaciones que atraviesan y sostienen las relaciones de lo territorial y lo global, del lugar y del mundo, de la plaza y la televisión. Al mismo tiempo el mercado ponía en marcha una globalización del imaginario mediante la cual, según una investigadora brasileña se exporta territorio - Amazonia, banano y carnaval - mientras se importa la escena global que produce la tecnología.
Y una tercera incitación viene de la filosofía. El mundo, el Universo tecnológico y cultural contemporáneo alumbra un nuevo universo no centrado, o cuyo centro está en cualquier lugar concentra todos los lugares en uno y cada uno es replicado en todos los demás.
El Mundo aparece por primera vez como totalidad empírica por intermedio de las redes convirtiendo los territorios en puntos de acceso y transmisión, de activación y transformación del sentido de comunicar. No podemos entonces, pensar las redes sin su extrínseca relación con el poder, tanto con el que según Focuault se ejerce, ya no desde la verticalidad de trono sino desde la retícula cotidiana que ajusta los deceso, las expectativas y demandas de los ciudadanos a los regulados disfrutes del consumidor.
Redes que no son solo técnicas sino sociales, pues por el momento Inter Net solo concierne a menos del 1% de la población, y aunque el crecimiento de los usuarios en América Latina es muy rápido, los tipos de usos diferencian radicalmente el significado social del estar enchufado a la red. Ello significa entonces que nuestra inserción en la nueva mundanidad tecnológica no puede ser pensada como un automatismo de adaptación socialmente inevitable, sino mas bien como un proceso densamente cargado de anviguedades, de avances y retrocesos que entrelazan los flojos entre los viejos y los nuevos modos de evitar el mundo

El Mercosur sus perspectivas

El Mercosur involucra a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay y se trata de una unión aduanera incompleta tendiente a la formación de una comunidad y pone en cuestión el problema de la construcción de lo latino americano y la reformulación de las nuevas fronteras.
El panorama mundial en que aparece el Mercosur resulta una dura realidad que sacude fuertemente a América latína el general y a La república Argentina en particular. Teniendo en cuenta el alto grado de des industrialización, lo obsoleto del aparato productivo argentino y la notable vulnerabilidad de Latino América, donde predominan sociedades agrícolas, que se encuentran económicamente estancadas.
Como consecuencia del sub desarrollo millones de personas se encuentran en niveles de infra consumo que, en principio no son compensados por el mercado externo, y se produce un retroceso socioeconómico que requiere esfuerzos sistemáticos en procura de una solución estable. Así, los Estados miembros del Mercosur, se enfrentan hoy al desafío de reestructurar y reconvertir su aparato productivo, introduciendo los nuevos adelantos científico - tecnológicos para hacer mas eficiente y competitiva su economía, favoreciendo la posibilidad de un desarrollo sustentable, pero en un marco de equidad social.
Las tendencias del sistema de relaciones económicas indican que la conformación de bloques regionales es una realidad ineludible. La existencia del Mercosur, y de otros proyectos similares, propone dos alternativas que deben aún devatirse. Por un lado, la posibilidad que, a través de estos regionalismos se consoliden políticas proteccionistas que facilitan la desviación del comercio en detrimento de terceros países. Por otro lado, la regionalización en base a bloques económicos podría constituirse en una etapa intermedios hacia la consecución del libre comercio mundial.

Conclusión y Opinión personal

¿Desde donde pensar la globalización si es el sentido mismo del lugar el que con ella está cambiando? ¿Que saberes movilizar cuando son categorías centrales de las ciencias sociales las que, pierden su validez al asumir que “el Globo ha dejado de ser una figura astronómica para adquirir plenamente significación histórica” ?. A los desafíos teóricos se entrelazan los políticos ¿Cómo pensar la envergadura de los cambios que la globalización produce en nuestras sociedades sin quedar atrapados en la ideología neo liberal que orienta y legitima su actual curso sin convertirnos en “intelectuales orgánicos de la globalición” ? Confundida por muchos con el viejo y persistente imperialismo, asimilada a la trans nacionalización, o mejor a la expansión acelerada de las lógicas y las empresas transnacionales, identificada con la revolución tecnológica y con el impulso secreto de la pos modernidad, la globalización diluye sus contornos hasta hacerse inasible en medio de una infinita proliferación de artículos y libros a cual mas decepcionantes. Los imaginarios de la globalización, preparan y lo refuerzan ya sean los que alientan su misión como la última utopía los que la identifican con la mas terrorífica de las pesadillas. Contemporáneos de un fin de siglo, y de milenio, quizá de lo que habla el vértigo de los discursos sea la sensación del “fin del mundo” y del brumoso horizonte de otro que por mas oscuro y contradictorio que aparezca, estamos necesitados de pensar.
En cuanto al Mercosur sería un instrumento idóneo para lograr objetivos de integración Latino Americana, ya que el mismo se propone construir un mercado común con socios que deberán adecuarse a los requerimientos de las sociedades que representan, pero que, a la vez, deberían integrarse a un mundo globalizado, altamente competitivo, y sujeto a cambios permanentes y veloces. La experiencia internacional resulta clara al respecto. Los países que han progresado económicamente son aquellos que supieron insertarse de manera decidida en el orden mundial, mediante una economía competitiva, no oligopolizada, fuertemente exportadora e incorporando tecnologías en grado superlativo.
La globalización, a nuestro entender, ha generado profundas desigualdades entre sociedades y al interior de las mismas convirtiendo a esta problemática en uno de los desafíos fundamentales a encarar engendrando asalariados empobrecidos que ven sin poder consumir, migrantes temporales que oscilan entre una cultura y otra, indocumentados con derechos restringidos, consumidores y televidentes recluidos en la vida domésticas sin capacidad de responder en forma colectiva a las políticas ejemónicas. En este sentido la cultura disputa también una forma de poder y de control , en tanto que simboliza “quien debe estar o pertenecer” a determinados lugares, quien debe acceder a determinados recursos quien debe ser reconocido y legitimado socialmente. Detrás de la globalización e integración se esconden fuertes desigualdades y gerarquizaciones, entendiendo entonces que la globalización es un fenómeno parcial ya que no es en todos ni para todos, se realiza de diferentes maneras, es segmentada, y es notoriamente desigual; creando diferentes mundos, y diferentes globalizaciones.

Bibliografía Consultada:

El Crepúsculo del Deber - Lipovetsky - Barcelona 1991

La Dinámica Global Local Cultural y Comunicacional Nuevos Desafíos - Rubens Bayardo y Mónica Lacarrieu

Globalización e História - III Jornadas de Historia de las Relaciones Internacionales Honorable Cámara de Diputados, 26, 27 y 28 de Junio de 1996 - Tandil Pvcia. de Bs. As.

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